lunes, 31 de octubre de 2011

El efecto de la Citadelle

Yo también estuve allí y es curioso como dos personas pueden mirar lo mismo y ver cosas tan distintas, sentir, recodar….
Un camarero a la altura de las circunstancias, de moda, de otra condición distinta a la establecida, su chaleco, sus botas, sus movimientos acompasados y estudiados.
Un susurro de agua profundizaba en mi interior, me transportaba a la realidad, a mi realidad, a otro lugar, el decorado no era importante, sólo el momento, sólo la compañía.
Noche con excesos de risas, de complicidad, de amistad, de alcohol, noche con recuerdos y nostalgias, noche estremecedora que me devuelve una verdad escondida a conciencia.
Alguien me dijo una vez que “lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible” pero nunca lo escuché y seguí persiguiendo mis imposibles y en ello me encuentro en este momento, herida  e indefensa, nuevamente se me ha olvidado el escudo, el armazón, la razón.
Nuevamente mi músculo sensible reclama mi atención, le he vuelto a  traicionar, le he vuelto a dejar sin protección y en una mesa de dos, éramos cuatro, marcando fronteras, estableciendo las nuevas reglas.
Una bebida me transportó a sus labios, a sus lecciones, a sus locuras, una bebida me transportó a mi pasado, a sus historias, a sus proyectos.
En una noche feliz acabé con lágrimas, de las que escuecen, de las que duelen.
Sin pasado, porque lo escondo de la razón, sin futuro, porque he llegado tarde a él, me encuentro en mi presente sin encontrarme ni entre sus letras, ni entre sus líneas, siguen sin hablar de mí, siguen sin decirme la verdad.

martes, 25 de octubre de 2011

Hoy es sueño........................

Estoy soñando, cierro los ojos y hay luna llena, si los abro luna nueva, no me gusta lo que veo así que hoy sueño…………..

Sueño que tu ausencia es comida, que tu distancia mi bebida y sueño, como y bebo.
Estoy soñando, cierro los ojos y veo la noche, si los abro la oscuridad, no me gusta lo que veo así que hoy sueño………………..

Sueño con tus risas, con tus palabras, con tus miradas y sueño, río, hablo y veo.
Estoy soñando, cierro los ojos y oigo tus versos, si los abro oigo silencio, no me gusta lo que oigo así que hoy sueño………
Sueño que tu corazón es un camino por recorrer y sueño, ando, corro y  te encuentro.
Estoy soñando, cierro los ojos y siento tus manos, si los abro siento frío, no me gusta lo que siento así que hoy sueño……
Y soñando por fin te he visto, te he oído, te he sentido, no quiero volver, así que hoy sueño……….


sábado, 22 de octubre de 2011

Un texto prestado......................

Mientras elegimos quien elige, me apetece compartir este fragmento robado a un amigo.

Es sublime como juega con las palabras, la imaginación y los trasfondos. Un claro ejemplo de cómo uniendo elementos dispares consigue darle un sentido…………….es un cuento infantil con alma de viejo.
Sin utilizar el rococó, ni la pedantería, ni palabros rimbombantes te trasporta y te hace partícipe de una fantasía. Es un texto que me llena y que me permite jugar con las figuras en la situación que a mi mente se le antoja, describiendo con maestría el poder que tiene utilizar las letras con cualquier fin:
"Puedo escribir, por ejemplo, de un triángulo equilátero casado con un botón amarillo y que juntos, en silencio, conversaban de todo aquello. Y entonces apareció un mechero, lleno de sueños, y por cada vez que hacía girar su rueda escapaba una nota musical que dibujaba, sobre la mesa, un poema......"

miércoles, 19 de octubre de 2011

Vacío

Vacío, extraña sensación……………..
Nada importa, nada sientes, nada es nada.
Es curioso, la gente piensa que tiene su vida llena…………. ¿Llena de qué?

Hoy la he mirado a los ojos, se separa. Su película de amor venía con las letras incluidas “the end”.  Tiene descendencia, familia, amigos, trabajo……………… sus ojos no me decían que estaba llena…………

Apuestas, pierdes, te caes………….. Te levantas, luchas, golpeas y sigues avanzando y un vacío silencioso te acompaña siempre en el camino. No lo oyes, no lo ves, lo ignoras, pero está.

Vacío, sombra, nada.

Te moldeas, te acoplas, te ilusionas y hasta te comprometes, contigo, con la vida.

Hoy le he mirado a los ojos y he visto decepción, coraje, rabia, impotencia, alguien ha decidido por él, alguien ha jugado a ser Dios, se olvida de lo que ofrece, se olvida que le necesita, se olvida que las ideas no son suyas, son robadas y le aparta. Vacío, sombra, nada.

Es tan fuerte la emoción que la puedo sentir, es un enorme vacío, lo siento en las entrañas, se hunde y se oscurece, no puedo llenarlo…………………

Vacío, sombra, nada.


martes, 11 de octubre de 2011

Para el que fue mi futuro

-          ¿Estas segura?
-          Sí, voy a dejarle, La Luna me lo ha dicho, son dos mitades, la suya y la mía.
Voy a dejarle, porqué me aburro, porque ya no le busco, porque le quiero, porque no se lo merece.
Le dejo, ahora que aún no hay nadie, sólo es mi mente, sólo unas palabras……………….. Es suficiente, le dejo y dejo mi corazón y dejo mi esperanza y dejo nuestros sueños, pero me llevo mi vida.
La luna me lo ha enseñado, hay otra luz, pero ya no es la nuestra, hay oscuridad pero ya no la temo sin él.
Sin ganas de esfuerzo, sin ganas de verle sufrir, sin ganas de nosotros.
¿Qué nos ha pasado? Me educaron para que fuera un para siempre, me enseñaron a querer y a respetar, me enseñaron a luchar y a pelear, y ya no puedo. La Luna me dice que huya, que corra, que pida perdón y que viva.
Lejos de la monotonía, lejos de momentos sin palabras, lejos de demasiado cariño, lejos de mi presente, lejos de él.
Te pido perdón por las lágrimas, por la nostalgia, por mis locuras. No sé quererte, no puedo quererte, me esfuerzo y lo intento, pero no me queda esencia, ya no recuerdo porqué te quiero.
Me voy con La Luna, es un viaje incierto, pero he decidido emprenderlo.
Ella llegará y te dará otro presente, otra esperanza, otro futuro, por mi parte no sé lo que encontraré, quizás nada, quizás todo.
Me duele el alma, se me encogen las entrañas, me lloran los ojos, es mi último acto de amor………………….

domingo, 9 de octubre de 2011

El Mensaje

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

-Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre.

Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia.

El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico.

Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje -el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas -le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todos los demás hayan fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían.

Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos.

No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía, "ESTO TAMBIÉN PASARÁ".
 Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:

-Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

-¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

-Escucha -dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:

-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Renunciar

¿Renunciar? Nunca, ¿Por qué?, ¿Para qué? Renunciar a los deseos, a los caprichos a los antojos, a los vicios, a las obsesiones. Todo eso forma parte de mí, nunca he renunciado a ellos, ¿Renunciar? ¿Por qué?...................................

Hoy te he mirado a los ojos y me lo has pedido, en silencio, sin palabras, pero me lo has pedido……. renuncia por mí.
Jamás me lo hubiese planteado, qué sentido tiene la vida sin esos logros, sin ese gusto a triunfo, sin ese devenir, pero hoy  me lo has pedido en silencio.
No sé si seré capaz, no sé si sabré, no sé si podré, pero hoy me has pedido que renuncie. No tengo nada a cambio, mi pago eres tú, tu luz, tu alegría, tu silencio, tu cariño, si renuncio no soy yo, sin ti no soy nada.
Y renuncio, transformo mi ilusión en experiencia, mi esperanza en razón, me ahogo, sufro, pero te miro y renuncio, es la ausencia de egoísmo, la prisa por pasar el luto, por ver donde he llegado, por superar la situación, por regalarte mi renuncia…….
Y en el fondo un sentimiento de pérdida, un anhelo de cambio, un deseo de rescate, la necesidad de vencer……………….

domingo, 2 de octubre de 2011

Bendita Mentira

No nos buscamos, nos encontramos, fue casualidad, fue coincidencia, fue el vino, la noche, las palabras. Nos prometimos no romper la complicidad, nos prometimos no dar rienda suelta a las pasiones………………………………… bendita mentira nos prometimos.

Tu saliva y la mía, tu cuerpo y el mío, las risas, (seguía la complicidad, no nos abandonó en toda la noche). Recorrí tu armazón de hierro, besé tu alma de hielo, acaricie tu mente impenetrable, disfruté con tu silencio, lo conseguí……………….. oí hablar de ti.
Sonaba música, se olían los cuerpos, se escuchaban los jadeos, la luna callaba y observaba, compartía con nosotros el momento. Tus dedos, tus manos, mi boca………………………..
No hubieron promesas, no hubo futuro, no hubo esperanza, no era necesario todo estaba allí, el mañana quedaba lejos.
Vivir, experimentar, disfrutar, gritar y seguir buscando más y más, el cuerpo lo aplaudía, el espíritu lo vitoreaba……………………..bendita sensualidad desbordada sin control……………bendita mentira nos prometimos.